Un informático nunca descansa

Hoy me gustaría hablar de una cosa que me toca bien de cerca en temas profesionales. Yo, para todos aquellos que no me conocen, soy informático. Así, genérico. No soy un programador, ni un analista de sistemas, ni un técnico de seguridad informática ni nada en particular y todo a la vez. Soy, como mucha gente en este país que se dedica a esto, una víctima del estado de esta materia por parte del Estado, los clientes y las empresas. Pero empecemos por el principio. Gran parte de culpa de mi no especialización es mía, por supuesto. Como informático vocacional siempre he sentido curiosidad sobre este mundo, desde bien pequeño. Con 5 ó 6 añitos yo ya sabía que quería dedicarme a pasarme el día delante de un teclado haciendo cosas aunque entonces aún no tenía muy claro qué eran esas cosas. Mi formación ya empezó con aquellos programitas en BASIC que te hacías en el Spectrum de 1K con sus teclas de gomilla. Sí, aquellos :

10 PRINT “TONTO EL QUE LO LEA”

20 GOTO 10

Era la rehostia ya de pequeñito.

Mis juguetes de infancia fueron siempre un ordenador y un libro, aficiones que aún hoy tengo. Me manejé en los tiempos pre-Windows con MS-DOS y cosas aún más raras como el SO propio de Amstrad que venía en diskettes de 5 ¼ , una delicia retro. Hice mis pinitos en programación con el susodicho BASIC, con COBOL, con Pascal… vamos, lo que la mayoría de gente que está en esto por vocación. Desafortunadamente mi generación es demasiado joven para ser un gurú de aquellos que inventaron todo y demasiado mayor para haber disfrutado de planes de estudio serios y bien orientados. Por orden matriarcal fui matriculado en el BUP de toda la vida y apartado de aquellos FP administrativos que, y cito textualmente, “na más que hacen los delincuentes”. Mi madre es así. Claro, mi iniciativa, motivación y rendimiento académico cayeron en picado y lo dejé asqueado en COU sin haber disfrutado ni un sólo segundo de los temarios que me impartieron en el instituto. Sin carrera, sin motivación laboral, sin ganas de seguir perdiendo el tiempo me puse a trabajar de lo primero que pasó por mi lado, camarero. Y allí estuve unos años, viviendo una vida que no me llenaba y sintiendo que tu potencial se va pudriendo poco a poco.

Con 20 años tuve una oportunidad y no la dejé pasar. Salía por entonces con una chica que era programadora en una consultora y me sugirió que hiciera una entrevista. Yo no creí que la pasara ni de coña con mi historial pero, oh, sorpresa, la pasé sobradamente y me ofrecieron un puesto de programador. Mi primer trabajo remunerado de informático, mi sueño hecho realidad. Aunque llamarle remunerado es hacerle un gran favor, claro, pero sin experiencia previa asumí que era lo que tocaba pasar. Y empecé a hacer lo que aún hoy me gusta hacer, pasarme las horas delante de un teclado. He estado un total de 10 años haciéndolo y sigue siendo una de las cosas que más me hace disfrutar en esta vida. Y estoy meditando seriamente dejarlo para siempre.

Cada vez que un informático hace una hora extra...

Por muchos motivos. Uno de ellos es la situación del mercado laboral, los puestos escasean, yo actualmente estoy en paro y mi CV académico genera muchas dudas en las entrevistas de trabajo. Plantearme ahora hacer un acceso a mayores de 25 años, una carrera y pasar 5-6 años más estudiando para poner el CV al día me parece fuera de lugar. Si llevo 10 años trabajando en ello debería ser evidente que valgo para hacerlo. Pues parece que no. O más bien que no cobrarán lo mismo por mí a los clientes finales porque, por si no lo sabéis, en este país es imposible encontrar trabajo de IT en un cliente final. Estamos completamente dominados por las consultoras o mercados de la carne como nos referimos los consultores a nuestras empresas. Es un aro por el que un 90% de los informáticos tenemos que pasar, nos guste o no. Y una consultora significa muchas cosas. Movilidad laboral, sueldos competitivos (bajos), horarios extensos (no remunerados), jerarquías donde se cumple el Principio de Peter a rajatabla, malas formas y nula seguridad.

Menudo panorama, diréis no sin razón. Pero vaya, quien más o quien menos siente cosas similares en otros sectores, tampoco es que seamos los únicos. Ya, sí, tenéis razón. Pero hay que contar una cosa importante. En el mundo de la informática no se deja nunca de estudiar. No existe campo alguno del conocimiento donde las cosas evolucionen tan rápido y lo que hoy sabes valga tan poco mañana. Es un área de conocimiento que te obliga a formarte constantemente y sin pausa bajo riesgo de quedarte desfasado y no ser competitivo. Es sumamente estresante. Añadamos el hecho de que realmente cobras poco por encima de lo que cobra un trabajador no cualificado y empiezas a entender porque las facultades de Informática se están vaciando a un ritmo alarmante. ¿Quién quiere trabajar de esta manera, currárselo tanto a nivel de formación y compromiso para cobrar lo mismo que alguien sin estudios y con un trabajo sencillo? Respuesta, la gente que no estamos en esto por el dinero o por una carrera laboral, la gente que está en esto porque les gusta, porque se sienten realizados. E incluso estos estamos perdiendo la fe. A lo mejor el día de mañana hay que importar informáticos de fuera para no caer en el olvido digital. A lo mejor estos informáticos os mandan a la mierda.

Yo ya os he avisado.

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