Después de un día sabático tomado ayer por ser mi cumple, vuelvo hoy con un post ligerito pero apasionante, o al menos para mí lo es.

Confieso que, siendo viajar una de mis grandes pasiones, no soporto volar. Me parece el peor de todos los medios de transporte, y, dejando a un lado mi pánico al vuelo en sí, creo que va en contra de todo lo que signifique viajar: descubrir nuevos sitios, disfrutar del trayecto y no solo del destino, etc… Me resulta incómodo, caro y pesado, muy pesado.

Si me dieran a elegir, elegiría el tren, por puntualidad, comodidad (te deja siempre bien conectado y en plena ciudad) y porque vas disfrutando del paisaje todo el trayecto, que es para mí lo más importante. Esto es algo que también me ofrece el coche, y por eso soy igualmente un gran aficionado a explorar esas carreteras secundarias que han quedado olvidadas en el tiempo por la irrupción de las grandes autopistas, y que sin embargo han crecido en encanto y belleza.

En este post os dejo una recopilación, sacada de la red Matador, de las carreteras más espectaculares del mundo. Por si sois de esos a los que, como a mí, les importa tanto el trayecto como el destino.

Podéis ver más fotografías aquí.