¿Alguna vez os habéis preguntado qué dirían los árboles si pudieran hablar? ¿Qué contarían? Tal vez fueran pesados y lentos, como Bárbol, y soltaran un “Urrarum..!” de vez en cuando. O tal vez fueran chismosos y, tras decenas de años pasando desapercibidos en el mismo sitio en la calle o en el parque, tuvieran mil historias que contar.

Lo que está claro es que son seres vivos. No ladran, ni parpadean, pero se alimentan y respiran, y sienten. De alguna forma, los árboles son más felices en verano que en invierno, no les gusta que les corten ni el humo de los coches.

La revista científica EOS, junto a la agencia Happiness Brussels, decidió que los árboles debían tener por fin voz, y poder contar a todos como se sentían y lo que pensaban. No en vano, ahora todo el mundo está al alcance de todo el mundo a través de las redes sociales, ¿no?

Y esto es lo que hicieron: crearon un perfil en diferentes redes sociales (Facebook, Twitter…) y mediante diferentes aparatos y herramientas (medición de sol, del tiempo, webcams, micrófonos…) y una red debidamente automatizada, pusieron a un árbol a contar como se sentía en la red. Desde entonces, se puede saber lo que piensa y siente este gigante verde a través de la web Talking Tree, y poder conocer un poco más acerca de estos enormes vecinos que nos han observado a través de los años… sin hacer un sólo ruido.

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